Fichas de plantas
Cada planta reúne su nombre científico, los nombres locales recogidos y los apodos campesinos que aparecen en el habla de cada zona. Es el punto de partida para comparar denominaciones y ver dónde coinciden.
Proyecto editorial ficticio · Salamanca
El Diccionario Vivo de las Plantas es un proyecto editorial ficticio con sede en Salamanca que trabaja sobre la arqueología de los nombres populares de plantas en España. Reunimos el nombre científico, los nombres locales, los apodos campesinos y los usos tradicionales atribuidos para ver qué se conserva, qué se transforma y qué se confunde cuando una misma especie cruza una sierra.
Cada ficha separa con claridad tres capas: lo que aparece en fuentes documentadas, lo que proviene de la tradición oral recogida en campo y lo que el propio proyecto reconstruye como hipótesis razonada. No fijamos una denominación correcta: mostramos cómo el habla local organiza el entorno vegetal según el uso, el paisaje y la memoria de quien lo nombra.
También puedes consultar las lecturas y comentarios sobre fichas publicadas o escribir directamente a hola@diccionarioplantas.es.
Buena parte del trabajo depende de lo que se escucha en huertos, cocinas y corrales. Si recuerdas cómo llamaban a una planta en tu pueblo, en casa de tus abuelos o en una finca concreta, ese dato nos interesa aunque no sepas el nombre científico. No hace falta que lo tengas ordenado: basta con la palabra, la zona donde la oíste y para qué se usaba, si es que se usaba para algo.
Antes de escribir, conviene saber que cada ficha del proyecto separa tres cosas: lo que aparece en fuentes documentadas, lo que se ha recogido como tradición oral y lo que el propio equipo reconstruye como hipótesis. Si tu aportación entra en la segunda categoría, quedará marcada como tal. No prometemos publicarla ni corregirla en un plazo concreto, pero sí leerla y contrastarla con lo que ya tenemos.
Si tu duda es sobre el método de trabajo, sobre qué consideramos fuente documentada o sobre cómo se marca una reconstrucción, quizá encuentres la respuesta antes de escribir.
También puedes escribirnos directamente desde la página de contacto si prefieres dejar el nombre local, la comarca y el uso en un solo mensaje.
El proyecto no funciona como una enciclopedia cerrada. Cada apartado responde a una pregunta distinta sobre los nombres de las plantas y sobre cómo se han transmitido. Antes de entrar en una ficha conviene saber qué tipo de material hay dentro y para qué sirve cada uno.
Cada planta reúne su nombre científico, los nombres locales recogidos y los apodos campesinos que aparecen en el habla de cada zona. Es el punto de partida para comparar denominaciones y ver dónde coinciden.
Aquí se ordenan las variantes por forma, origen y zona de uso. Sirve para quien busca un nombre concreto o quiere ver cuántas denominaciones distintas ha recibido una misma especie.
El trabajo se organiza por territorios. Cada región agrupa los nombres recogidos en su zona y señala qué áreas siguen sin datos suficientes para cerrar una comparación.
Recopilación de relatos y usos tradicionales que la gente asocia a cada planta. Se indica siempre si el uso viene de una fuente documentada, de un testimonio oral o de una reconstrucción del propio proyecto.
Muestra el método de trabajo: cómo se recoge una muestra, cómo se digitaliza y cómo se ordenan después sus nombres populares. Es la parte más técnica del sitio.
Si conoces una denominación que no aparece en el diccionario, puedes escribir para incorporarla al trabajo de campo. Cada aportación se revisa antes de publicarse.
Si quieres ver cómo se aplica este método a casos concretos, en casos de uso se explica con detalle qué tipo de consulta resuelve cada apartado.
Cada ficha se piensa como una herramienta de trabajo, no como una curiosidad de gabinete. Estas son las ventajas concretas que notarás al moverte por el proyecto.
Ves el nombre científico junto a los nombres locales y los apodos campesinos en la misma pantalla. Así se entiende de un vistazo qué se llama igual en dos comarcas y qué se llama distinto para la misma planta.
Cada dato lleva su etiqueta: tradición oral recogida, fuente documentada o reconstrucción del propio proyecto. Puedes citar una ficha sabiendo de dónde sale lo que estás citando.
Las variantes se colocan sobre el territorio en lugar de quedar en una lista suelta. Se ve dónde se concentra un nombre, dónde conviven dos y qué zonas siguen sin datos suficientes.
Cuando una planta aparece asociada a un remedio o a una costumbre, se indica en qué ámbito se documentó. No se presenta una atribución oral como si fuera un hecho comprobado.
El formato de ficha está pensado para docencia, cuadernos de campo o consulta rápida. Puedes leerla entera o ir directo al apartado de nombres locales.
El diccionario se completa con lo que falta. Si en tu pueblo la planta tiene otro nombre, ese nombre entra en el mapa y queda registrado junto a los que ya están.
Puedes ver cómo se aplica este método en las fichas y proyectos del herbario o revisar las valoraciones de quienes ya han aportado nombres.
Estas preguntas reúnen las aclaraciones que más se repiten cuando alguien se acerca por primera vez al Diccionario Vivo de las Plantas. No son condiciones contractuales ni promesas: son puntos de partida para entender qué hace el proyecto, cómo trabaja con las fuentes y qué se puede esperar de sus fichas.
Si tu duda no aparece aquí, puedes escribirnos a info@dafinas.com o revisar las preguntas ampliadas del proyecto y las condiciones de uso del sitio.